11 enero 2026

Águilas calzada en el Brazo del Este (Sevilla)

 El águila calzada [Booted Eagle - Hieraaetus pennatuses una rapaz diurna de tamaño medio perteneciente al grupo de las águilas verdaderas, caracterizada por la presencia de tarsos completamente emplumados y por una notable variabilidad de plumaje. En la Península Ibérica es una especie bien distribuida como reproductora, especialmente ligada a ambientes forestales mediterráneos y submediterráneos, y además constituye una de las rapaces más habituales durante los pasos migratorios a través del sur peninsular. Su presencia en España está marcada por un ciclo anual claramente definido, con movimientos migratorios transaharianos bien establecidos en la mayor parte de la población.

Morfológicamente, el águila calzada presenta una estructura compacta y relativamente ligera en comparación con otras especies del mismo grupo. Las alas son largas y estrechas, con una mano bien definida, lo que le confiere un vuelo ágil y eficiente tanto en planeo como en vuelo activo. La cola es de longitud media y ligeramente redondeada, y la cabeza aparece poco prominente en vuelo. Estas características, combinadas con un batido rápido y poco profundo, permiten distinguirla en condiciones favorables de observación, aunque la identificación puede complicarse en determinadas situaciones, especialmente cuando se trata de ejemplares de fase oscura o juveniles.

Águila calzada devorando a una presa

 

El polimorfismo de plumaje es uno de los rasgos más destacados de la especie. Existen dos morfos principales, claro y oscuro, presentes de forma estable en las poblaciones ibéricas. El morfo claro muestra partes inferiores blanquecinas o crema, con contraste acusado con las alas más oscuras, mientras que el morfo oscuro presenta un plumaje casi uniforme de tonos pardos. Los juveniles, por su parte, suelen mostrar tonalidades más cálidas y un patrón menos definido, lo que puede generar confusión con otras rapaces de tamaño similar durante el periodo de dispersión postjuvenil y el paso migratorio. Este polimorfismo no guarda relación con el sexo ni con la edad adulta, y ambos morfos participan de forma normal en la reproducción.

Desde el punto de vista etológico, el águila calzada combina el uso de térmicas para el desplazamiento y la migración con un vuelo activo y directo durante la caza. En migración, es habitual observarla ganando altura en corrientes térmicas antes de realizar desplazamientos largos, un comportamiento típico de las rapaces planeadoras. Durante la actividad trófica, alterna vuelos de prospección a baja y media altura con esperas desde posaderos elevados, lo que refleja una estrategia de caza flexible y adaptada a distintos tipos de hábitat.

Águila calzada

 

La especie presenta un comportamiento migratorio mayoritariamente transahariano. Tras la reproducción, los individuos abandonan las áreas de cría a finales del verano y comienzos del otoño, desplazándose hacia el continente africano, donde pasan el invierno en regiones subsaharianas. El retorno tiene lugar en primavera, con llegadas escalonadas a partir de finales del invierno. Durante estos movimientos, el águila calzada atraviesa amplias zonas del sur peninsular, utilizando paisajes abiertos y heterogéneos donde puede encontrar alimento y condiciones favorables para el descanso, aunque no siempre es posible determinar el grado de dependencia de enclaves concretos sin estudios específicos.

En cuanto a su ecología trófica, el águila calzada se comporta como un depredador generalista. Su dieta está compuesta principalmente por aves de pequeño y mediano tamaño y micromamíferos, aunque también puede consumir reptiles y otros vertebrados en función de la disponibilidad local. Las técnicas de caza incluyen el ataque por sorpresa desde posaderos, vuelos rasantes y persecuciones cortas, mostrando una notable capacidad de adaptación a distintos contextos ambientales. Esta plasticidad trófica explica en parte su éxito en paisajes en mosaico, incluidos aquellos modificados por la actividad humana, siempre que mantengan una estructura mínima favorable.

Águila calzada en vuelo

 

La reproducción tiene lugar en ambientes forestales, donde la especie instala el nido en árboles de porte medio o grande, generalmente dentro de masas arboladas bien conservadas. Presenta una elevada fidelidad al territorio de cría y puede reutilizar el mismo nido durante varios años. La puesta suele constar de uno o dos huevos, y el éxito reproductor depende en gran medida de la disponibilidad de presas durante el periodo de cría. Como en otras rapaces, pueden darse fenómenos de cainismo facultativo en condiciones desfavorables.

En Andalucía occidental, el águila calzada puede observarse tanto durante la temporada reproductora en áreas forestales como en migración a través de zonas abiertas y humedales. Espacios como el Paraje Natural del Brazo del Este ofrecen oportunidades de observación de la especie, especialmente durante los periodos de paso, en un contexto de alta diversidad ornitológica general. No obstante, en ausencia de estudios específicos, su utilización de este tipo de enclaves debe interpretarse como parte de un uso amplio del territorio durante la migración, y no como indicativa de una dependencia particular del área.

Águila calzada

 

Desde una perspectiva de conservación, el águila calzada mantiene en la actualidad poblaciones relativamente estables en España, aunque se enfrenta a amenazas persistentes como la pérdida y fragmentación del hábitat, las molestias en zonas de cría y los riesgos asociados a infraestructuras humanas. Su amplio rango de movimientos y su ciclo vital migratorio hacen que la conservación de la especie dependa no solo de las áreas de reproducción, sino también de la disponibilidad de hábitats adecuados a lo largo de sus rutas migratorias.

El estudio continuado del águila calzada, basado en observaciones de campo, seguimiento de poblaciones y análisis de sus movimientos, resulta fundamental para comprender su ecología y detectar posibles cambios en su comportamiento relacionados con la transformación del territorio y el contexto climático actual. En este sentido, la especie constituye un buen ejemplo de rapaz forestal con una marcada capacidad de adaptación, pero también con una dependencia clara de la conectividad entre distintos tipos de hábitat a lo largo de su ciclo anual.

02 enero 2026

Búho chico en la Corchuela (Sevilla)

 El búho chico [Long-eared Owl - Asio otus] es una rapaz nocturna de tamaño medio, ampliamente distribuida por Europa y presente en gran parte de la Península Ibérica como especie residente y parcialmente migradora. En Andalucía occidental su presencia es discreta durante la época reproductora, pero se vuelve más evidente en otoño e invierno, cuando se forman dormideros comunales que concentran un número variable de individuos. Estos dormideros suelen establecerse en masas arbóreas densas, tanto en entornos naturales como periurbanos, y constituyen uno de los aspectos más característicos de la ecología invernal de la especie.

Desde el punto de vista morfológico, el búho chico presenta un cuerpo esbelto, alas largas y relativamente estrechas y una cola alargada, adaptaciones que favorecen un vuelo silencioso y eficiente durante la caza nocturna. El plumaje es críptico, dominado por tonos pardos y ocres con un marcado veteado longitudinal, lo que le proporciona un excelente camuflaje cuando permanece posado durante el día. Los penachos cefálicos, visibles en estados de alerta, no son orejas verdaderas, pero sí un rasgo distintivo que facilita su identificación en condiciones favorables. Los ojos son de color anaranjado intenso, bien adaptados a la visión en condiciones de baja luminosidad.

El comportamiento del búho chico está fuertemente ligado a la actividad nocturna. Durante el día permanece inactivo, refugiado en arbolado denso, donde adopta posturas rígidas que refuerzan su mimetismo. En época invernal, y fuera del periodo reproductor, la especie muestra una marcada tendencia al gregarismo diurno, reuniéndose en dormideros comunales que pueden mantenerse estables durante semanas o meses. Estos dormideros no implican necesariamente reproducción ni fidelidad territorial, sino que responden a factores como la disponibilidad de refugio, la protección frente a depredadores y las condiciones microclimáticas.

En este contexto, el Parque Periurbano de La Corchuela ofrece un hábitat adecuado para el establecimiento de dormideros de búho chico, especialmente por la presencia de arbolado maduro, zonas relativamente tranquilas y una matriz de espacios abiertos circundantes que pueden ser utilizados como áreas de caza. La observación de un dormidero en este tipo de entorno debe interpretarse como un uso funcional del espacio durante el periodo no reproductor, sin que ello implique necesariamente una importancia singular del enclave a escala regional para la especie.

Búho chico en la Corchuela


 La dieta del búho chico está dominada por micromamíferos, especialmente pequeños roedores, aunque puede incluir aves de pequeño tamaño y otros vertebrados en menor proporción. La caza se realiza principalmente mediante vuelos bajos y silenciosos sobre áreas abiertas, utilizando el oído como sentido principal para localizar a las presas. Este comportamiento explica su afinidad por paisajes en mosaico, donde masas arbóreas utilizadas como refugio diurno se combinan con claros, pastizales o zonas agrícolas cercanas que facilitan la obtención de alimento.

Los dormideros suelen localizarse en coníferas densas, aunque también pueden aparecer en frondosas de follaje cerrado o en alineaciones arbóreas de parques y zonas verdes. La selección del lugar parece depender más de la estructura de la vegetación que de la especie arbórea concreta. En muchos casos, la detección del dormidero se produce a partir de la acumulación de egagrópilas y excrementos bajo los árboles, así como por la observación ocasional de individuos durante las primeras o últimas horas del día.

 

Búho chico en la Corchuela

 Desde el punto de vista fenológico, estos dormideros suelen formarse a partir del otoño, coincidiendo con la llegada de individuos dispersantes o procedentes de latitudes más septentrionales, y se mantienen durante el invierno. A medida que se aproxima la primavera, el número de individuos disminuye progresivamente hasta la disolución del dormidero, cuando los búhos inician la dispersión hacia sus áreas de cría. En el suroeste peninsular, la reproducción del búho chico es escasa y localizada, lo que refuerza la idea de que muchos de los individuos observados en invierno no se reproducen en la zona.

En términos de conservación, el búho chico no se considera actualmente una especie amenazada a escala nacional, aunque sus poblaciones pueden verse afectadas por la pérdida de hábitat, la reducción de presas y las molestias en zonas de refugio diurno. Los dormideros comunales son especialmente sensibles a la perturbación reiterada, ya que el abandono del lugar puede obligar a los individuos a desplazarse a zonas menos adecuadas, con el consiguiente aumento del gasto energético.

La documentación de dormideros de búho chico en espacios periurbanos como La Corchuela aporta información relevante sobre el uso del territorio por la especie durante el periodo invernal y pone de manifiesto la importancia de mantener áreas verdes bien estructuradas incluso en entornos próximos a núcleos urbanos. No obstante, la interpretación de estas observaciones debe realizarse con cautela, evitando extrapolaciones sobre la importancia del enclave sin datos comparativos a mayor escala.

.

16 diciembre 2025

Carraca europea

Este verano pasado (2025), durante varios recorridos por la carretera que une Utrera con Carmona en Sevilla tuve la ocasión de encontrarme con varios ejemplares de Carraca europea [European Roller - Coracias garrulus], posadas tranquilamente sobre el tendido eléctrico, vigilando los campos que se extienden a ambos lados del asfalto.

La carraca es una de esas aves que no pasan desapercibidas. Su plumaje azul intenso, con contrastes verdosos y alas oscuras, destaca incluso a distancia. Posadas en los cables, adoptan esa postura erguida tan característica, como si estuvieran permanentemente de guardia. Fue precisamente así como las localicé, antes incluso de detener el coche para intentar fotografiarlas.

Carraca sobre cable eléctrico
Clic para agrandar
 

La carraca es una especie estival en la Península Ibérica. Llega desde África subsahariana avanzada la primavera, normalmente entre finales de abril y mayo, tras un largo viaje migratorio que la lleva a cruzar el Sáhara. Aquí encuentra lo que necesita para criar: espacios abiertos, cultivos tradicionales, pastizales y arbolado disperso, además de viejas construcciones o huecos donde instalar el nido.

Durante el verano es relativamente fácil verla en zonas agrícolas poco intensivas, especialmente en el sur y centro peninsular. Sin embargo, su distribución es cada vez más fragmentada. A finales de agosto y septiembre inicia el viaje de regreso hacia África, cerrando así un ciclo que repite año tras año.

Uno de los comportamientos más típicos de la carraca es el uso de posaderos elevados: postes, cables eléctricos o árboles secos. Desde ahí otea el terreno en busca de grandes insectos, como saltamontes, escarabajos o grillos, aunque también puede capturar pequeños reptiles o roedores.

A pesar de su belleza y de lo llamativa que resulta, la carraca europea ha sufrido un fuerte declive en las últimas décadas. La intensificación agrícola, la pérdida de lugares de nidificación y el uso de pesticidas han reducido muchas de sus poblaciones. Por eso, cada encuentro con esta especie tiene algo de privilegio.

Ver varias carracas en un mismo tramo de carretera, en pleno verano, es una buena señal y también un recordatorio de lo importante que es conservar estos paisajes agrarios tradicionales. 

 

 


 

03 diciembre 2025

Pruebas de ISO con la Sony A7RII en campo

En esta ocasión he querido hacer para uso personal una serie de pruebas con distintos ISO en un entorno habitual para fotografía pajarera. Me interesaba comprobar si realmente el utilizar un ISO alto en condiciones de luz normales de un día nublado hace que aparezca ruido o no, y determinar hasta donde está el límite aceptable en la cámara que actualmente uso. Como me interesaba una prueba real, a las fotografías obtenidas les he hecho el tratamiento habitual de revelado que hago, que básicamente consiste en ajuste de intensidad de color, contraste, blancos, reducción de ruido y máscara de enfoque. Para ello he contado con la ayuda inestimable de un petirrojo desde un Hide.

Todas las fotos están sin recorte, hechas a 600mm, pero ya digo, no son RAW, están reveladas. Haz clic sobre ellas para ampliar y verlas a máxima resolución.

 

Primera foto ISO 1.000 - f6,3 - 1/80s
Obviamente con esta sensibilidad y reducción de ruido de Lightroom la calidad es óptima. Con la luz existente a una velocidad mínima de 1/80s, muy baja para el pajareo, el ISO ya tenía que partir de 1000

ISO 1.000 - f6,3 - 1/80s
ISO 1.000 - f6,3 - 1/80s
 

Segunda foto ISO 1.600 - f6,3 - 1/200s
La calidad de la imagen sigue siendo muy buena y el modelo muy paciente.  
ISO 1.600 - f6,3 - 1/200s
ISO 1.600 - f6,3 - 1/200s



  

Tercera foto ISO 3.200 - f6,3 - 1/640s 
 Fotografía perfectamente utilizable para su publicación online. 
 
ISO 3.200 - f6,3 - 1/640s
ISO 3.200 - f6,3 - 1/640s 


Cuarta foto ISO 6.400 - f6,3 - 1/2.000s 
Continuamos igual y con la luz de un día completamente nublado ya nos permite disparar a una velocidad de obturación de 1/2.000s más que sobrado para capturar aves en vuelo. 
ISO 6.400 - f6,3 - 1/2.000s

ISO 6.400 - f6,3 - 1/2.000s 
 
Quinta foto ISO 8.000 - f6,3 - 1/600s
Aquí bajo un poco la luz debido a las nubes y la velocidad de obturación bajó, pero nos sigue valiendo para la prueba. La imagen mantiene una calidad suficiente. 
 
ISO 8.000 - f6,3 - 1/600s

ISO 8.000 - f6,3 - 1/600s

 
Sexta foto ISO 12.800 - f6,3 - 1/3.200s
A 12.800 de sensibilidad ya empieza a apreciarse la pérdida de detalle en las plumas.  
 
ISO 12.800 - f6,3 - 1/3.200s

ISO 12.800 - f6,3 - 1/3.200s
 
Séptima foto ISO 16.000 - f6,3 - 1/4.000s
La pérdida de calidad se empieza a hacer más evidente, aunque la imagen sigue siendo utilizable perfectamente.  
 
ISO 16.000 - f6,3 - 1/4.000s

ISO 16.000 - f6,3 - 1/4.000s
 
Octava foto ISO 64.000 - f6,3 - 1/8.000s
Aquí ya se aprecia, por ejemplo en el pecho, el empaste de zonas donde apenas hay detalle.  
ISO 64.000 - f6,3 - 1/8.000s

ISO 64.000 - f6,3 - 1/8.000s
Novena foto ISO 128.000 - f8 - 1/8.000s
Finalmente, a máximo de sensibilidad del sensor una pérdida de calidad mayor pero nos permite hacer fotografías testimoniales más que decentes, con una velocidad de obturación exagerada, lo que nos permite condiciones de luz mucho menores, de hecho tuve que bajar la apertura. 
ISO 128.000 - f8 - 1/8.000s

ISO 128.000 - f8 - 1/8.000s

Conclusión. Aunque la tolerancia al ruido es algo subjetivo: Depende de la persona y del uso que se le vaya a dar a la fotografía, en mi caso que soy un aficionado y que las fotos las publico en este blog o en algunas redes sociales, el llegar a ISO 8.000 no me supone ningún problema si las condiciones de luz así lo exigen. El ruido por emplear sensibilidades a priori elevadas con fácilmente corregibles en postporcesado en cambio una imagen borrosa por trepidación no hay nada que hacer con ella. 





16 octubre 2025

Mosquitero musical

Estos días de principios de otoño, el mosquitero musical [Willow Warbler - Phylloscopus trochilus] está de paso hacia el sur y algunos grupos se han dejado ver en mi jardín de Liencres, en a la costa de Cantabria.

Varias bandadas pequeñas se movían activas entre los arbustos, aprovechando el abundante alimento antes de continuar su viaje migratorio. Llamaba la atención cómo muchos se concentraban en torno a la dama de noche, alimentándose de los pulgones que infestan las hojas y brotes.

Su comportamiento era muy inquieto, con continuos movimientos entre ramas bajas y vuelos cortos, acompañados de su reclamo suave y repetido. Una observación cercana y muy interesante de esta especie en plena migración posnupcial.

 

Mosquitero musical
Clic para ver con más detalle

Mosquitero musical

Mosquitero musical

Mosquitero musical

Mosquitero musical

 

 

06 octubre 2025

Pinzón vulgar

Durante las últimas salidas de este incipiente otoño y el invierno pasado pude fotografiar al pinzón vulgar [Common Chaffinch - Fringilla coelebs] desde hide en distintos bosques de Cantabria y el País Vasco.

En otoño, en Cantabria, los pinzones se mostraban muy activos entre los hayedos, aprovechando la abundancia de semillas e insectos. En las primeras horas del día es frecuente ver grupos mixtos con carboneros y herrerillos. Los machos lucen especialmente coloridos en esta época, con el contraste de los tonos ocres del bosque de fondo.

Pinzón vulgar
Clic en las fotos para verlas a mayor tamaño

Pinzón vulgar

En invierno, en el País Vasco, el ambiente cambia: la luz era más tenue y los movimientos, más tranquilos. Los pinzones se concentran cerca de comederos naturales o claros donde aún encuentran alimento. Desde el hide de Izki aparecieron pocos ejemplares de pinzón vulgar, en comparación con la abundancia de camachuelos, verderones y lúganos, que fueron los protagonistas de esa jornada.

 

 

Pinzón vulgar

Pinzón vulgar
Pinzón con garrapata...

Aunque sea una especie muy común, el pinzón vulgar siempre ofrece buenas oportunidades fotográficas y de observación, sobre todo en los bosques atlánticos del norte, donde su presencia es constante durante todo el año.


28 septiembre 2025

Halcón peregrino

Me acerqué a Langre con la idea de localizar al correlimos canelo, que estos días se había dejado ver junto a con un bando de chorlitos dorados. Después de muchas vueltas y sin rastro de ellos pude ver que en la zona rondaban dos Halcones peregrinos [Peregrine Falcon - Falco peregrinus], un adulto y un joven.

La presencia de estos poderosos cazadores explica bien la ausencia de limícolas. Los halcones no necesitan mostrarse activos a cada momento para alterar la dinámica de todo el entorno; basta con su mera presencia en los alrededores para que otras aves se mantengan alerta o directamente eviten la zona.

El adulto patrullaba con una presencia poderosa, mientras el joven aún mostraba la inexperiencia con pasadas más lentas. Aun así, los dos imponían respeto sobre los prados costeros.

 

Halcón peregrino
Clic para ver con mayor detalle

Halcón peregrino
Ejemplar adulto

Halcón peregrino juvenil
Halcón peregrino juvenil

 


21 septiembre 2025

Tórtola senegalesa

 Entre Utrera y Los Palacios (provincia de Sevilla), en plena zona agrícola, hay una pequeña colonia de Tórtolas senegalesas [Laughing Dove - Streptopelia senegalensis]. Seguramente procedan de escapes en cautividad, pero lo cierto es que llevan ya unos años asentadas y se han asilvestrado en esta zona de la campiña.

Es fácil reconocerlas por su tamaño reducido, algo menor que el de la tórtola turca, y por ese collar escamoso oscuro que adorna su cuello. Su canto también es distinto, más rápido y repetitivo, y quien se acostumbre pronto sabrá diferenciarlas a distancia.

Aunque, evidentemente, no es un ave propia de la península, resulta curioso ver cómo algunas especies exóticas encuentran aquí condiciones favorables para sobrevivir y formar poblaciones estables. En este caso, las zonas de invernaderos, pequeñas explotaciones ganaderas y la abundancia de alimento parecen haberles dado la bienvenida.

 

Tórtola senegalesa
Clic para ampliar

 

14 septiembre 2025

Aguilucho cenizo

En mi última visita al Brazo del Este pude presenciar a un Aguilucho cenizo [Montagu´s Harrier – Circus pygargus] lanzándose al vuelo para cazar un saltamontes. 

Aguilucho cenizo alimentándose


El aguilucho cenizo es un ave rapaz de tamaño medio, estilizada y de vuelo bajo y pausado, que parece “peinar” los campos con su vuelo rasante. Durante la primavera y el verano encuentra en Sevilla uno de sus principales refugios en la Península Ibérica, ya que aquí cría aprovechando las extensas campiñas de cereales, los humedales y zonas de marisma. Es habitual verlo patrullando al amanecer o al atardecer, en busca de insectos, y pequeños mamíferos o reptiles.

Por estas fechas aún se dejan ver con frecuencia en el Brazo del Este y su entorno, ya que muchas parejas han criado en la zona y los jóvenes empiezan a independizarse antes de emprender el camino hacia sus cuarteles de invernada en África subsahariana. Es, por tanto, un buen momento para disfrutar de su vuelo inconfundible y observar escenas como esta, que nos recuerdan la delicada relación entre las aves y los ecosistemas que habitan.

Aguilucho cenizo posado



El Aguilucho cenizo está catalogado como especie vulnerable en España debido a la pérdida de hábitat y a las prácticas agrícolas intensivas, de ahí la importancia de que lugares como el Brazo del Este se mantengan como auténticos santuarios de biodiversidad.

10 septiembre 2025

Chorlito carambolo

Dando una vuelta tranquila por la campiña sevillana me encontré con una grata sorpresa: ¡Cuatro Chorlitos carambolos [Eurasian Dotterel - Charadrius morinellus]! A pesar de la luz poco favorable para la fotografía, pude retratarlos y disfrutar un buen rato de su compañía.

Estos pequeños limícolas son siempre un hallazgo especial en nuestras latitudes. Se trata de aves discretas y difíciles de localizar, ya que suelen pasar desapercibidas en los barbechos y rastrojos donde hacen parada durante su migración. En este caso, se encuentran en pleno viaje hacia sus cuarteles de invernada en el norte de África, tras haber criado en las zonas de tundra y alta montaña del norte de Europa y Asia.


Chorlito carambolo
Click en cada foto para ver con mayor calidad


El Chorlito carambolo es un ave singular: luce un pecho anaranjado muy llamativo en plumaje nupcial, que poco a poco va perdiendo intensidad en esta época del año. Su comportamiento es también curioso: suele mostrarse confiado, permitiendo acercamientos relativamente fáciles si uno se mueve despacio.

Observar un grupo de varios individuos juntos, como en este caso, resulta emocionante porque confirma que la campiña sevillana funciona como punto de descanso migratorio para estas especies viajeras. Un recordatorio más de la importancia de nuestros campos como eslabón en la ruta migratoria de tantas aves.

 

Chorlito carambolo

Chorlito carambolo

Chorlito carambolo

 Fotos hechas desde el coche con Sony A7RMii + SEL200600G + SEL20TC

08 septiembre 2025

Collalba rubia

Aquí dejo algunas fotos de una collalba rubia [Western Black-eared Wheatear - Oenanthe hispanica] en su migración postnupcial hacia la invernada en África. fue vista en la campiña sevillana entre las localidades de Utrera y Carmona. Fotos desde el coche, con una Sony A7RMII + SEL200600G + SEP14TC.

 

Collalba rubia

Collalba rubia

Collalba rubia

 

13 agosto 2025

EDAR Vuelta Ostrera

 Gran revuelo estas dos últimas semanas por la aparición de varias rarezas en las lagunas de la Ría de San Martín, en la altura del EDAR Vuelta Ostrera, en Cantabria. Han sido avistadas aves tan poco frecuentes en España como el playero Aliblanco [Willet - Tringa semipalmata], Gaviota pipizcan [Franklin’s Gull - Larus pipixcan], Gaviota guanaguanare [Laughing Gull - Larus atricilla], y el pato joyuyo [Wood Duck - Aix sponsa]. En una escapada por la tarde, a ver si tenia suerte pude fotografiar los dos últimos, en la laguna donde está la hedionda salida del EDAR

 

Gaviota guanaguanare saliendo de las balsas del EDAR para acicalarse 

Gaviota guanaguanare

Gaviota guanaguanare

Gaviota guanaguanare


Pato Joyuyo merodeando la salida de aguas del EDAR.

Pato Joyuyo


 

Pato Joyuyo

 Equipo: Sony A7Rmii + SEL200600G + SEL20TC 

01 junio 2025

Ruta por Liencres (Cantabria)

 El sábado por la mañana hice una salida corta por los alrededores de Liencres, aprovechando una tregua en el tiempo. Recorrí la zona que queda entre el pueblo y el pinar, por caminos agrícolas que discurren entre prados, fincas y algo de matorral.

El terreno estaba bastante húmedo tras las lluvias de días anteriores, y la vegetación muy crecida para estas fechas. Abundaban las margaritas, malvas y otras herbáceas comunes. En los bordes de los caminos, varias especies estaban en plena floración.

En cuanto a aves, el triguero fue sin duda el más presente, cantando desde postes, zarzas y cables. También se veían jilgueros, gorriones y currucas, todos bastante activos. En la linde de la carretera apareció una pareja de lavanderas boyeras y durante todo el recorrido multitud de tarabillas atentas a cualquier incursión en su territorio.

 También vi un Pito real ibérico en una zona poco común, muy cerca de los acantilados, y en el límite del bosque se oyen constantemente. No pude hacerle foto.

Equipo: Sony A7Rmii + SEL200600G + SEL14TC 

 

Layandera boyera correteando por el asfalto y después expectante a la sesión fotográfica. 

 
 
Bando de unas 6 golondrinas comunes haciendo vuelos a ras de tierra y descansando en los cables. 
  
Golondrina común

Tarabilla europea

 
Curruca capirotada, muy activa en su canto 

 

Gorrión común

 
 
Paloma torcaz, muy habituales en esta época del año.
Paloma torcaz

Las siempre presentes urracas merodeando por los jardines y pastos.
Urraca